El maldito glaciar

Hemos Despertado en Sirapaluk, la ultima aldea nativa del hemisferio norte. Desde este punto no hay ningún humando más hasta el Polo Norte, que se encuentra a tan solo 1.300 kilómetros.

Esto es puro hielo, mar congelado, frío, viento, 24 horas de sol, y una climatología hostil hasta no sabéis que punto.

Os recuerdo nuestro objetivo: viajar en trineo arrastrado por perros hasta el glaciar de Humboldt, donde se encuentra la mayor reserva salvaje de osos polares, además de caribúes, y bueyes azmilcleros en estas latitudes.

Por delante mar helado, ascenso de glaciares, descenso de glaciares, el œInlandis o casquete polar, tundra, etc.¦, será todo un desafío, donde además este año somos los primeros en realizar esta ruta, para acompañar a tres cazadores Inuits (esquimales), ellos quieren cazar el buey azmilclero, y nosotros filmar como es la durísima vida del cazador esquimal. Lo haremos exactamente igual que ellos, incluso nos vestiremos con las pieles de osos polares

 

No hemos salido hasta las tres de la tarde de esta aldea, porque el viento era muy fuerte y los cazadores esquimales tienen miedo de que los vientos catabaticos, que son terribles nos acechen en la ruta, y el  viento de esta mañana amenaza¦

 

Pero el viento no va a más, y comenzamos la ruta, una vez que nos ayudan con los pertrechos y algunas compras que hicimos a los locales.

 

Tenemos el respeto de los Inuit de Sierapaluk. Seremos extranjeros en sus tierras, pero con toda nuestra voluntad  seguimos adelante, por la temida ruta de los osos.

 

Empezamos deslizándonos con  nuestro trineo por el mar helado, durante dos horas. El paisaje es brutal. Imaginaros un mar helado, que el propio oleaje hace unas caprichosas formas que se hielan. Durante todo el trayecto hay gigantescos icebergs, que han quedado incrustados en el mar helado, y son como monstruos fantasmagóricos. No hay ni una gota de agua por ningún lado, todo es un mundo de hielo, duro como piedras.

 

La ventisca hoy se deja notar y crea formas irreales a ras de suelo, mejor dicho a ras de mar helado. Hay que tener cuidado de no perder a los otros esquimales. Despistarse en ventisca puede ser un grave problema.

 

Pero avanzamos sin problemas, siempre con el temor al glaciar que nos espera. Nos avisaron que es terrible, difícil, mas de uno ha caído en las gigantescas grietas, y en el pueblo nos avisan que estemos con mucho cuidado que la ruta es tremenda, en especial esta parte de subida al glaciar. Ascenderemos entre 1.600 metros o 2000. a trabes de un glaciar, y cuando lo vemos nos quedamos pasmados. Es una barbaridad de glaciar que da la sensación de ser inaccesible. En si mismo solo ascenderlo como montañeros seria muy duro, pero se me antoja imposible con un trineo de 400 Kg. y tiros de perros. Como se agarraran los perros en el hielo

 

Nos ponemos manos a la obra y es para verlo, lo que son capaces de hacer estos valientes perros groenlandeses. Como tiran, con que fuerza, que músculos. Aunque hay que decir que hay que azuzarlos continuamente y hacerles pasar el látigo por encima de sus cabezas, sin darles pero que oigan el ruido porque si  no, no quieren progresar.

 

Mientras hay hielo o nieve vamos bien, pero pronto nos tenemos que echar contra a morrena y empiezan los problemas. Esta lleno de rocas y piedras gigantescas, y el trineo se nos atasca continuamente. No hay manera de moverlo y da la sensación de no poder avanzar.

 

Me sigue pareciendo imposible ascender por aquí con estas moles de trineos, pero paso a paso, lo vamos consiguiendo.

 

Hay poca nieve y muchas rocas. Nos desgastamos intensamente empujando, levantando el trineo, tirando como los perros, en fin todo tipo de artimañas para avanzar.

 

En muchas ocasiones es desesperante, dan ganas de tirar la toalla, pero no pienso rendirme, ni rendirnos. Es casi imposible por donde pasan los trineos. Es un caos de rocas y casi nada de nieve, y con una pendiente aterradora. Si se suelta el trineo se despeñaría por el abismo y lo perderíamos. ¨¨

Estamos ascendiendo por un autentico glaciar de hielo azul con un armario ropero lleno y un tiro de perros. Es una autentica locura.

 

Después de ocho horas y agotados paramos en un resalte del glaciar y montamos el campamento con nuestros trineos usándolos como camas y por encima una lona sujeta con unos palos a modo de tienda de campaña.

Estamos rotos, tanto los esquimales como nosotros. Que soberana paliza. No se las veces que hemos tirado y levantado este monstruoso trineo.

 

Damos de comer a los perros, cenamos nosotros, descansamos encima de las pieles de caribú, y nos metemos a los sacos para dormir mientras fuera el fuerte viento empieza de nuevo y el termómetro se vuelve a desplomar  muchos grados bajo cero.

Ahora además de estar muy al norte, estamos elevándonos  y la temperatura en el œInlandis como se conoce al casquete polar es mucho mas baja. Toca descansar, y dormir aunque tengo pesadillas de pensar si conseguiremos ascender al completo este terrible glaciar de 1.600 metros. Hoy en ocho horas solo hemos ascendido 400 metros por la extrema dureza del terreno, entre rocas y grietas de hielo. Mañana promete que será aun más terrible.

No tengo fuerzas ni para seguir escribiendo. Así que hasta mañana amigos, os seguiré contando otro día, hoy estoy muerto.

También os diré si lo conseguimos o dimos la vuelta, cualquier cosa puede pasar, esto es radical, y mucho más duro de lo que esperamos, incluso de lo que esperaban nuestros amigos esquimales. El año ha sido raro, mucho frío y poca nieve.

 

Estar atentos os los seguiré contando¦

 

Jesús Calleja desde el alejado ártico¦

Comienza la aventura ártica

Estamos a latitud 78º norte, a tan solo 1.300 kilómetros del Polo Norte, en uno de los lugares sin duda más aislados y hostiles del planeta. Para hacernos una idea de este basto territorio que es Groelandia, mide 2.500 Kilómetros de largo por 1000 de ancho, es decir, casi como Europa en tamaño. Viven tan solo 58.000 personas, y el 80% son de la etnia Inuit, nosotros los conocemos más bien como esquimales. Otro dato significativo que nos da una idea de la cantidad de hielo que hay, es que prácticamente todo el territorio esta cubierto de nieve y hielo, con espesores en el centro de mas de 3.300 metros de hielo. Es tal el peso que ejerce esta enorme masa de hielo que la tierra en el fondo se ha aplastado. Es decir Groelandia es cóncava en su interior, e incluso esta el fondo por debajo del nivel del mar. Por lo tanto es la segunda isla más grande del mundo después de Australia, y casi todo un gran bloque de hielo, con miles de glaciares además de cordilleras montañosas.

Ninguna de las pocas poblaciones que hay en Groelandia están conectadas por carreteras, a penas hay algún kilómetro, y solo es posible utilizar los pequeños aeropuertos de algunas de estas localidades, o acceder por barco en las del sur, porque al norte casi no llega nadie de ninguna manera. Para que os hagáis una idea solo hay un vuelo a la semana hacia Thule, es un pequeño avión de 30 pasajeros, y ni siquiera se lleno la mitad del avión cuando hemos volado a este remoto lugar. Esta verdaderamente en el œombligo del mundo

Thule, con 600 personas y Siorapaluk con 40, son las poblaciones nativas mas al norte del mundo, y aquí amigos hoy 25 de abril comienza nuestra gran aventura. El objetivo es alcanzar el glaciar de Humboldt, muy al norte en la llamada tierra de Inglefield. Es el glaciar más grande del hemisferio norte y el segundo del mundo, con 100 kilómetros de frente, y allí se concentra una de las más grandes reservas de osos polares del mundo. Pero no solo oso, también hay muchos caribues y bueyes azmilcleros.

Aquí en Groelandia también hay restricciones para la caza, aunque casi no hacia falta ponerlas, porque ya prácticamente los cazadores esquimales están desapareciendo, apenas hay en Thule veinte, y de esos 20, tres de estos expertos nos acompañaran en la que esta considerada una de las grandes rutas de caza de los antiguos esquimales.

Es una ruta larga, difícil, y peligrosa, que intentaremos hacer como los auténticos esquimales e igual que en el siglo pasado lo hicieron los exploradorers que llegaron al Polo Norte, que justo este año se cumplen 100 años de la primera llegada al Polo por Peari.

Se necesitan muchos días para llegara a la tierra de Inglefield, y no hay ayuda posible, solo se puede llegar de una manera: en trineo arrastrado por perros groenlandeses.

Cruzaremos varias veces el mar helado, ascenderemos por un glaciar muy duro, lleno de temibles grietas que nos da accesos a el llamado Inlandis, que es en realidad el casquete polar, y luego descenderemos por otro glaciar hasta la tundra, para proseguir de nuevo hacia el mar helado. Los trineos cargados pesaran unos 400 kilos de peso a los que hay que sumar nuestro peso.

Somos Emilio Valdés, Maria March, Miguel Herrero, Ramos Larramendi, Tres esquimales Inuit, y yo.

Groenlandia: Thule la aldea esquimal más al norte del planeta

Hola amigos, estoy en Groelandia donde empezare mi siguiente Desafío. Groelandia es casi tan grande como Europa, pero solo viven 56.000 personas, no existen carreteras que conecten ninguna ciudad o pueblo. En realidad es una gran masa de hielo y nieve de sur a norte, es el lugar mas radical que uno puede imaginar.

Pero aquí se encuentran los auténticos cazadores árticos, los Inuits. Gentes adaptados como nadie a vivir en estas latitudes con temperaturas en invierno cercanas en ocasiones a los -50ºC. Aquí me encuentro escribiendo esta crónica, en una aldea llamada Thule, después de necesitar algo mas de tres días para llegar  volando en un pequeño avión, teniendo que hacer paradas cada poco para cargar combustible y alcanzar este punto, tan al norte que solo estamos a 1.300 Km. de distancia del polo norte, mas o menos como desde Málaga a Barcelona. En este pueblo œthuleremoto lugar viven unas 600 personas . Hace pocos años, casi todo el mundo era cazador, pero desde que llegaron los tiempos modernos quedan pocos auténticos cazadores árticos. Han cambiado sus casas de piedra y turba, o de hielo llamados también œiglus, por unas pequeñas casas de madera, construidas a base de subvenciones del gobierno danés, de quien depende Groelandia como una región mas de Dinamarca. Los Inuits no están satisfechos perteneciendo a Dinamarca y ansían una independencia que posiblemente según referéndum empezara a forjarse a partir del año 2012. Estos esquimales están resentidos también con la base americana que se encuentra a unos 200 kilómetros de este punto.

En el año 1951, los americanos instalaron una base en plena guerra fría, para controlar el mundo desde este punto, y la construyeron junto al pueblo Inuit. A ellos nadie les pregunto, simplemente la construyeron con autorización de Dinamarca, y tan solo dos años después tuvieron que irse de sus propias tierras, porque se hizo imposible la convivencia con los militares, y estos simplemente les invitaron a irse, y eso hicieron en el año 1953, viviendo durante un año en sus antiguas tiendas e iglus, a 200 kilómetros de la que había sido su aldea desde tiempos inmemoriales hasta que los americanos les construyeron las casitas que hay en la actualidad. A partir de esa fecha poco a poco la modernidad empezó a introducirse lentamente pero sin tregua. Ahora hay un pequeño aeropuerto con una pista de 850 metros que se construyo en el año 2001, y Dinamarca subvenciona puestos de trabajo administrativos, y aparecieron otros trabajos que poco a poco están terminando definitivamente con la cultura esquimal de los Inuits.

 

Hace tan solo 30 años todo el mundo era cazador y las familias vivian exclusivamente de la caza y eran maestros de este arte manteniendo un perfecto equilibrio con la naturaleza, pues aquí es muy abundante la caza. Las familias eran felices.

 

Ahora hay una realidad diferente, con la modernidad también aparecieron vicios como el alcohol, que esta haciendo estragos, la gente joven no quiere ni oír hablar de caza, y la vida se desarrolla entre dos mundo, pero a miles de kilómetros de las llamadas civilizaciones del primer mundo.

El contraste es extraño y nos deja asombrados, los esquimales que hemos contratado nos dicen que en tan solo ocho años ya no habrá ningún cazador.

 

Por suerte tienen sus normas y son tajantes, como la de prohibir que entren las motos de nieve, pues Thule esta casi todo el año bajo la  nieve, y el único trasporte que aquí existe es el trineo arrastrado por perros de nieve.

Hay muchos mas perros que personas, y es sin duda el animal protagonista de estas latitudes.

 

Lo peor de  esta modernidad, es que ha ido aniquilando las artes ancestrales de la caza y la supervivencia en el clima mas radical del plantea.

 

Nuestro Desafío y objetivo es convencer a cuatro esquimales (que ya lo hemos conseguido) de los más expertos que aun se niegan a tanta modernidad, y viajar de la manera tradicional a los lugares mágicos de caza.

Nos dirigiremos al glaciar de Humboldt, que es el mas grande del hemisferio norte y el segundo mas grande del plantea con 100 kilómetros de frente, donde se encuentra una de las mayores concentraciones de osos polares. Los veremos según nos dicen  sin ningún problema, es más, habrá que estar muy atentos porque ellos vendrán hacia  nosotros, especialmente cuando durmamos atraídos por el olor  nuestro y el de la comida.

Por el camino que recorreremos íntegramente en trineos arrastrados por perros groenlandeses, atravesaremos la tundra, el casquete polar llamado œInlandis y el mar helado. Todo repito con tiros de perros y trineos.

Cazaremos focas para alimentarnos nosotros y los perros, y los Inuits cazaran o al menos lo intentaran un buey azmilclero, dentro del cupo asignado para su supervivencia. Yo no soy cazador, y nadie de los que aquí estamos los somos, pero tenemos que vivir y rodar la realidad de lo que aqui ocurre, y la caza para estas familias es imprescindible, es cuestión de supervivencia, no un deporte.

 

En esta aventura estamos: Emilio Valdés amigo y cámara, Maria March experta buceadora y aventurera, Un amigo de Madrid llamado Miguel Herrero, y nuestro experto ártico Ramón Larramendi.

Además Ramón Larramendi y yo hemos alquilado 16 perros y un trineo, y queremos ser autosuficientes. Viviremos la experiencia de primera mano, y por lo que Ramón me dice es muy, pero que muy difícil controlar el trineo y los perros, pues entran de vez en cuando en un frenesí, que se vuelven medio locos y no hay manera de controlarlos, por lo que puede que marchemos al œculo del mundo.

Resultara sin ninguna duda una durísima prueba de supervivencia y la queremos vivir con todas las consecuencias. Ramón manejo estos perros hace 15 años y dice que no es un  atarea nada sencilla y que después de 15 años será todo un desafío para el controlar a 16 fieros perros  esquimales, y un trineo que puede pesar mas de 250 kilos lleno de carga.

Llevaremos fusiles para protegernos de los osos (no necesariamente hay que dispararlos, solo disparar al aire para auyentarlos), arpones para cazar focas y todos los pertrechos necesarios para esta aventura tan extraordinaria.

 

Mañana estibaremos los tríenos, y  nos pondremos en marcha, hacia el norte, por la antigua ruta de los cazadores ahora muy poco frecuentada, en la que este año seremos los primeros en adentrarnos.

Estaremos solos con  nuestros amigos esquimales, y nos lo œcurraremos bien duro, por pasos de montaña, tundra, hielos, pasos delicados, mares helados, temperaturas muy bajas de muchos grados bajo cero, y nos quedaremos a unos 1000 kilómetros del Polo Norte, en la llamada tierra de los  œNANOK, traducido: œTierra de lo osos Polares. En fin será toda una gran aventura en pleno siglo XXI, y ahora vemos a los esquimales mas excitados que nosotros pues van a recordar sus antiguas aventuras de caza.

Somos la gran novedad en estas alejadas tierras, o mejor dicho hielos. Todos hablan de los extranjeros que han llegado hasta aquí para cazar con los más expertos esquimales en las tierras de los osos del norte. La verdad que yo personalmente me siento pletórico y también muy excitado por esta gran aventura.

 

Os la estare contando puntualmente. Nos vemos amigos¦

 

Jesús Calleja desde la tierra de los esquimales Inuit.

 

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